Aún recuerdo esa noche de camino a casa, cuando me encontré
a Manuel, ese amigo del colegio.
Hablando de todo un poco salió el tema de ir fuera a
estudiar y me recomendó encarecidamente León, donde el estuvo. No creo en la
suerte, pero lo de esa noche, lo fue, una noche que realmente me ha cambiado la
vida.
Meses después ahí estaba yo, una calurosa (si si, calor en
León, yo tp me lo creo) tarde de septiembre en la estación de León, sin conocer
ni a clifford montado a caballo ni la ciudad ni nada, pensando en por qué
cojones me había ido con lo muchimó bien que estaba en mi Albacete natal.
Podría hablar de todo el fantástico año, pero no sabría por
donde empezar y no podría contar solo unas pocas historias, ya que han sido muchas,
muchimás.
Ni en el mejor de mis pensamientos me esperaba un año tan
genial, conocer solo a buena gente, ( he visto más gitanos en Albacete en día y
medio que en todo el año en León) y una ciudad gélidamente coqueta, apaña,
bonica.
Un sentimiento de pena, de tristeza que recorrió todo mi
cuerpo en el momento que tuve que marchar, que despedirme de mucha gente a la
que siempre echaré de menos, aún a pesar de volver a encontrármelos más veces,
muchas más veces en esta aventura que algunos le llaman vida y que otros
llamamos echarnos unas risas.
Un pelazos gitano, que dice muchimás gilipolleces ,me dijo
una noche que un amigo de León, no es como de otro sitio, que es un amigo para
toda la vida y lo mismo va hasta tener razón y todo.
Gran año, mejores personas y puto frío del copón.
Nos vemos, gafas !!!!
P.D . De nada por dejarme conocer y animar vuestras insulsas
y norteñas vidas, os espero en la mejor feria del mundo para seguir de risas.
PYV
(L)